Dos fueron los sumarios sanitarios que la Seremi de Salud O’Higgins levantó a los responsables de los malos olores que durante este fin de semana cubrieron las ciudades de Rancagua y Machalí.
Fiscalizadores de la Autoridad Sanitaria y del SAG, constataron que se trataría de dos empresas agrícolas ubicadas en el sector nororiente de la capital regional, quienes habrían incumplido la normativa que regula el almacenamiento de guano utilizado como fertilizante.
La seremi de Salud de O´Higgins, Dra. Carolina Torres Pinto, señaló que “el mandato del presidente Boric es que, para mejorar los resultados, trabajemos lo más intersectorialmente posible”. “En esa lógica es que el Servicio Agrícola y Ganadero -SAG- estuvo corroborando la aplicación de los guanos, y nosotros con la normativa vinculada a olores”.
La Dra. Carolina Torres, continuó diciendo que, habiéndose determinado las infracciones corresponde establecer las “sanciones que pudieran llegar a aplicarse, las que podrían ir entre una y mil UTM. Pudiendo llegar incluso a la prohibición de funcionamiento”.
Lo anterior, estaría condicionado a la “información con que nos retroalimenten los dueños de estos predios, estamos a la espera de sus descargos”, dijo la titular regional de Salud, agregando que además se tiene que tomar en consideración “su conducta histórica, para saber si es un problema que se repite”.
En esa misma línea, la jefa de la cartera sanitaria, subrayó que “el proceso sigue avanzando. Ellos tienen un plazo bastante acotado para poder hacer, por un lado, la incorporación del guano, y por otro la entrega de los antecedentes para definir la sanción”.
“Nuestra responsabilidad como Autoridad Sanitaria consiste en garantizarle a la población que existan y permanezcan las condiciones medioambientales y de salud adecuadas”, dijo para concluir la seremi, Dra. Carolina Torres Pinto.
Desde el 2 de abril nos ha acompañado el “horario de invierno”. Lo acostumbrado sería que el primer fin de semana de septiembre se realizase el nuevo cambio de horario, pero este fue aplazado para el segundo sábado del mes.
¿Cuándo será el cambio de horario? Será el sábado 10 de septiembre a las 11:59 hrs. Y habrá que adelantar los relojes una hora, es decir deberá corresponder a las 01:00 de la mañana del domingo 11 de septiembre. Pero, ¿por qué se aplazó?
La fecha correspondiente al cambio de horario estaba estipulada para el sábado 3 de septiembre, pero el gobierno decidió suspender este nuevo horario y retrasarlo. El motivo de esta postergación es evitar una posible confusión para el Plebiscito de salida establecido para este 4 de septiembre.
La única región que no deberá adelantar el reloj será Magallanes y la Antártica chilena, puesto que en esta zona del país se mantuvieron con el horario de verano durante todo el año.
La diputada Marcela Riquelme Aliaga, presentó un proyecto de ley que busca sancionar a aquellas personas que intenten engañar, copiar o realizar algún fraude en el examen de conducir a través de algún medio tecnológico.
La iniciativa de la parlamentaria se produce a raíz del conocido engaño cometido por tres jóvenes en Antofagasta, quienes utilizaron un sofisticado sistema electrónico en sus mascarillas para poder consultar a terceros sobre las preguntas del examen teórico de conducir.
En los últimos años, se han hecho públicos una serie de irregularidades durante la rendición del examen de conducir, referidos a hechos de engaños o artimañas que han vulnerado las reglas de toma del examen, cuyo ejercicio es individual y no grupal.
En el año 2018, cuatro personas obtuvieron su licencia de conducir con una particular polera que les permitía obtener respuestas a distancia con un sistema tecnológico de comunicación externa con terceros, constando de audífonos, cámara y routers inalámbricos. Esto se suma al ya mencionado episodio ocurrido en Antofagasta.
“Consideramos que es pertinente sancionar cualquier tipo de engaño que se genere en el examen teórico para obtener licencia de conducir. Hoy más que nunca es necesario fortalecer la educación vial y actuar con la mayor rigurosidad en la entrega de este documento, considerando las altas tasas de accidentabilidad que se registran en nuestro país”, señaló la diputada Riquelme.
Según manifestó la parlamentaria, actualmente, nuestra legislación no contempla alguna sanción para este tipo de fraudes. Incluso, plantea que “la Fiscalía ha determinado que no existe delito y sólo procede una eventual sanción administrativa del mismo municipio”, agregando que dichas instituciones pueden catalogar como personas no idóneas a los que sean sorprendidos en ello quedando sin sanción alguna.
En ese sentido, Marcela Riquelme sostuvo que las licencias obtenidas con fraude ponen en riesgo al resto de los conductores y transeúntes, aumentando el analfabetismo vial y el riesgo de causar accidentes, “por ello en este proyecto solicitamos modificar la Ley de Tránsito, estableciendo sanciones como la imposibilidad de presentarse a un nuevo examen en un plazo de dos años y una multa pecuniaria de entre 5 y 10 UTM”.
La iniciativa es impulsada por el Comité de voluntariado Santa María y beneficiará a personas de escasos recursos que no tengan cómo costear un procedimiento dental.
Una docena de odontólogos voluntarios entregan un día de trabajo de manera gratuita, al que también se suma una fonoaudióloga para la atención de pacientes de distintas comunas de la región.
Tras dos años en que la atención estuvo paralizada por la pandemia, la Clínica Dental del Comité Santa María volvió a funcionar. Eso sí, esta vez lo hizo en una nueva consulta, ubicada al interior del Estadio El Teniente.
Luego de una breve marcha blanca en la que comenzó la atención a pacientes, el martes se inauguraron las nuevas dependencias, con una significativa ceremonia en la que se bendijo el espacio y a la que asistieron ejecutivos de la División, junto a profesionales voluntarios e integrantes del comité.
Pacientes de Rancagua, Machalí, Olivar, Coinco, Coltauco e incluso Santa Cruz han pasado por el sillón dental del comité, que también organiza operativos en colegios de la región. El foco siempre está puesto en personas que, previa acreditación, no tengan cómo costear un procedimiento dental.
“Este es un encuentro virtuoso donde se suman varios esfuerzos y voluntades que redundan en un aporte importante a la comunidad”, señaló Germán Sandoval, gerente de Sustentabilidad y Asuntos Externos de la División El Teniente.
“Aquí se une el esfuerzo desinteresado de un comité que se organiza y hacen el nexo entre la infraestructura que como División ponemos a disposición, junto a un tercer gran actor, que son los profesionales de la salud del mundo de la odontología y otros ámbitos. Esta unión permite que se entreguen al año, de manera gratuita, más de tres mil atenciones”, agregó Sandoval.
Trabajo voluntario
En sus inicios, el Comité Santa María, integrado por esposas de actuales y ex ejecutivos de El Teniente, se instaló en Chacayes y luego en Coya, donde tres dentistas voluntarios realizaban atenciones gratuitas a personas de escasos recursos.
Con el paso de los años, el equipo ha aumentado y algunas, como la odontóloga Lilian Zúñiga, llevan más de dos décadas como voluntarias.
“Me mueve mucho la parte social y creo que es importante devolver de algún modo lo que Dios me ha dado. Porque puedes tener muchas ganas, pero a veces no están los medios o el apoyo familiar, entonces es una forma de devolver un poco la mano al ser solidario con el trabajo”, plantea la profesional. “Esta clínica es maravillosa, la dignidad que se le da a la persona que se viene a atender acá tiene un valor importante, porque vienen a un lugar de primer nivel, con los mejores servicios”.
La presidenta del Comité Santa María, Esonka Alfonso, sostuvo que “realmente es un lujo tener este tipo de clínica y las instalaciones son extraordinarias. Hasta el momento todo ha funcionado bastante bien y ahora nos pondremos firmes a trabajar, para dar prioridad a la gente que quedó pendiente con su atención dental”.
Alfonso también aprovechó la oportunidad para agradecer a los profesionales voluntarios y a la División El Teniente: “Nuestro pilar fundamental son nuestros dentistas. Ellos de forma voluntaria entregan un día de su trabajo a la atención de pacientes y nosotras los apoyamos en lo que necesiten, con insumos y organizar la agenda. Y hoy, gracias a la ayuda de la División, estamos aquí, en esta sala que quedó preciosa”.
Pablo Silva Rojas es un joven de 28 años, egresado de Bioquímica en la Universidad Católica de Valparaíso, actualmente está realizando un magister en Física en la misma institución. Se embarcó en este proyecto el año pasado, se basa en la creación de un dispositivo médico capaz de medir la viscosidad en la sangre con tan solo una gota.
El joven machalino consiguió el respaldo para la realización de este dispositivo gracias al fondo de Valorización de la Investigación en la Universidad de la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo durante noviembre de 2021. Está realizando esta investigación como el proyecto de su Magister y en conjunto con Claudia Trejo, quien fue su profesora.
Un proyecto que puede cambiar el mundo
¿De qué se trata su proyecto?
“Me gusta explicarlo haciendo una analogía como un medidor de glucosa, porque es un aparato de prevención y de diagnóstico, con una simple muestra puedes identificar una anormalidad. Yo quiero hacer lo mismo pero con la viscosidad de la sangre. Gracias a mi proyecto, con una gota podremos identificar si la viscosidad está dentro o no del parámetro de una persona sana”.
¿Cuáles son los beneficios de saber la viscosidad de la sangre?
“Prevención. Con este dispositivo podremos detectar mucho más pronto las anemias, puesto que esta enfermedad cambia la viscosidad de la sangre, con un simple test se podrán identificar estas enfermedades.
Con esto se podrán hacer seguimientos a pacientes con anemia o por ejemplo a “guagüitas” a las que no les puedes sacar diez mililitros de sangre todos los días. También ayudará a ir controlando a personas que tengan inflamaciones crónicas”.
¿Cómo funcionará este aparato?
“Hay que generar una presión a un fluido y detectar su velocidad. Con esos parámetros se calcula la viscosidad. La idea es que sea una caja portátil, pequeña, que no supere los ocho centímetros de alto. Esta semana llega del extranjero la cajita que mandamos a producir para el prototipo. El modo de uso sería que el paciente vaya a un centro clínico y que se haga este test en menos de un minuto”.
¿Cómo fue cuando aprobaron financiar su estudio?
“Feliz, porque habíamos postulado el año antepasado y nos había ido mal. Nos equivocamos en la postulación, pusimos la fecha estimada de finalización del proyecto dos días después de lo que debería y nos rechazaron automáticamente. Eso frustró muchísimo”.
¿Ha sido difícil?
“Es ir cayéndose y parándose constantemente. Tampoco tengo muchas personas que me puedan ayudar, fui donde unos ingenieros electrónicos y parece que no les gustó el proyecto. Para mí, armarlo fue difícil, pero para ellos quizás era muy básico.
Yo estoy construyendo este aparato, si falla algo o algún sistema, no tengo a quién acudir porque es mi invento. Algunas placas quedaban malas, porque yo no sé de electrónica, tengo que ir aprendiendo de todo. Uno se frustra.
Las alegrías aparecen cuando ves que vas progresando. El otro día tuvimos que presentar el avance del proyecto y funcionó muy bien”.
¿Cómo van con los plazos para realizar el dispositivo?
“Como es un proyecto de la ANID (Agencia nacional de Investigación y Desarrollo) a nosotros nos dieron el dinero para producir el proyecto en marzo de este año y comenzamos en noviembre del pasado, estuvimos cuatro meses pagando las cosas nosotros.
Lo malo de los proyectos en Chile son muy a corto plazo. Un proyecto científico de gran escala no se puede llevar a cabo en solo un año. Estimamos que en noviembre deberíamos tener el primer dispositivo funcionando, por eso estamos trabajando duro”.