Es visitada día a día por visitantes que hacen trekking o que quieren disfrutar la maravillosa postal de ver Machalí desde las alturas, pero de seguro, muchas veces te has preguntado por qué hay una cruz en ese lugar del cerro, y aquí te contamos la historia.
En la mitad de los años 60’s, el abogado Machalino Don Gustavo Cid se propuso construir una cruz en la cima del Cerro San Juan, para lo cual tuvo el apoyo y respaldo del cura Párroco de la época Don Luís Belmar. Tallaron gruesos troncos de árboles, y cuando todo estuvo listo fueron trasladados a la cumbre del cerro en burros.
EL VANDALISMO ATACA EL SÍMBOLO La cruz fue en tres oportunidades profanada y/o quemada por vándalos, siendo la última vez en septiembre de 2014 en donde lograron sacar la cruz y botarla en una ladera del cerro.
Ahí está en la cima del Cerro San Juan, como un signo protector del pueblo cristiano de Machalí, a los pies de los contrafuertes cordilleranos que recibe a los visitantes, quienes en señal de respeto hacen una reverencia al máximo signo del catolicismo en el Mundo.
Este artículo es un esfuerzo conjunto realizado por Rodrigo Aránguiz Dunstall-Hill y #MachalíConectado para preservar la hermosa historia machalina.
La toma se empieza a gestar en los años 1966 - 1967 liderados por don Manuel Lara, y se concreta el año 1970.
El sitio de aproximadamente 20 hectáreas era propiedad de la Sra Ester San Fuentes, quien concretó una compra y venta con el intermediario de los pobladores Oscar Feliu, luego de esto se asignaron 60 sitios. Fue una rara especie de toma y compra en el año 1970
Fuente: Rodrigo Aranguiz Dunstall - Hills, "El Cronista de Machali"
Los diarios e historiadores de la época del 1800 en la región, afirman que Machalí, tuvo escuelas un siglo antes de ser creada como comuna, es así que en el año 1860, siendo presidente Don Manuel Montt se dicta la Ley de Instrucción Primaria, donde el estado debía impartir enseñanza primaria gratuita a los alumnos del País. Ya en esa época había escuelas primarias en la comuna, según el censo de 1899, éramos 2000 machalinos.
El investigador machalino, Jovino Espinoza afirma “Que ya en 1850, cuando el subdelegado avisó al Gobernador de Rancagua que la Escuela de Machalí, estaba acéfala porque su director había huido del Pueblo”. Desde esa fecha se registra la existencia de una escuela en el pueblo. Ya en el año 1862 comenzó a funcionar en Machalí la ”Escuela Fiscal Elemental de Hombres” que dirigió el Profesor Baudelio Meneses Bravo, siendo entonces el primer Director que registra la Educación Fiscal primaria de Machalí, actual Enseñanza Básica, la que después con el tiempo se trasladó a Rancagua transformándose en la escuela N°3 de Rancagua.
En una de sus páginas el diario “El Progreso” señala que el año 1895, la escuela pública de Machalí seguía a cargo del Profesor Don Baudelio Meneses, suegro del Profesor primario machalino Santiago Aránguiz Maureira y bisabuelo de quién escribe esta crónica, en el año 1893 la escuela funcionó en Calle San Juan frente a Huáscar, en el centenario de la Independencia de Chile, año 1910, la Escuela de Hombres N°10 se cambia a Calle Tarapacá, esquina de Callejón Lo Palma.
En 1912, la primera Escuela de Niñas, funcionó en Calle San Juan esquina de Calle Huáscar en el mismo lugar donde funcionó la escuela de Hombres antes, además ya existían dos escuelas mixtas una en Calle Miraflores y otra en El Cajón, todas las escuelas eran de enseñanza primaria. Entre 1916-1917 existió una escuela parroquial, que tenía entre sus profesores a Sr. Baudelio Meneses, Manuel Vidal, Juan Úbeda Gormaz, Julia Muñoz, Amelia Pino, Desiderio Fuenzalida, en el año 1927 la municipalidad crea la Primera Escuela Nocturna, paralela a la escuela que funcionaba ya en Sewell, patrimonio de la humanidad ubicado en la comuna. En relación a las escuelas mixtas hubo más de un establecimiento al parecer, en actas de la Municipalidad ya el añ0 1927 se mencionaba la escuela mixta N° 29, la más conocida fue la escuela mixta N° 19, que estuvo ubicada en la casa de Emilio Castro en El Cajón y después Calle Miraflores y finalmente en calle Arturo Prat esquina de Calle Tarapacá. Además hubo escuelas en los campamentos de Coya, Pangal, Sauzal, Sewell, en Chacayes, San Joaquín, Santa Teresita y en los fundos de la comuna.
En el año 1932, la Escuela de Hombres N° 10 pasó a ser la Escuela Superior de Hombres N° 17, funcionado en San Juan con Pisagua, para finalmente en la década del 50, se traslada a Calle Castro hasta el día de hoy, después se fusionaron las dos escuelas Gabriela Mistral N° 18 y Osmán Pérez Freire N° 17, transformándose en Liceo de Machalí, y una vez que el liceo se fue a sus nuevas instalaciones de Avda Estadio Guillermo Chacón, se convirtió en Gabriela Mistral nuevamente hasta la fecha.
Hoy al volver a sus patios vuelven los recuerdos de insignes maestros y maestras machalinos, de viejo cuño normalista que formaron generaciones de machalinos haciendo de ellos mujeres y hombres de bien. Invitamos siempre a apoyar, y mantener este símbolo de la educación machalina en el sitial que le corresponde en Machali, la escuela Gabriela Mistral la decana y madre de la educación pública de la comuna. En otras crónicas hablaremos de los profesores, y de la historia de otros colegios de la comuna.
Machalí, no sería el mismo si algún día le falta la Escuela Gabriela Mistral.
Es tradicional que las diversas ciudades, pueblos, comunas, sus localidades celebren sus fiestas comunales, generalmente las realizan en verano, Machalí no es la excepción a la regla, con su tradicional, y reconocida “Semana Machalina”, la fiesta más importante del verano y del año en nuestro pueblo desde hace ya hace 74 años.
Como casi todos los pueblos y localidades de nuestro país con características rurales, en la década de los años 40 del siglo XX, el aburrimiento , la rutina eran protagonista diarios de la apacible vida que llevaban los parroquianos, la canícula estival los agobiaba con el generoso clima machalino que servía para curar muchas enfermedades, según un antiguo machalino que en los año 40 la comuna era aburrida, que no ocurría nada que alterara la monotonía cotidiana de los machalinos, que existía un grupo de jóvenes que se dedican a las amansaduras de caballos, para satisfacer sus ansias de diversión y esparcimiento, decía mi amigo Don Arturo Negrete Cardemil, ya fallecido, agregaba que todo se lo llevaba Sewell el campamento minero machalino más famoso del mundo, ahí se exhibían los estrenos del cine exclusivos que se daban antes que en Santiago o en las capitales de Sudamérica, además la presencia de grandes artistas de aquellos años, actuaban en el campamento. Se preguntaban los jóvenes ¿qué podemos hacer para que el verano sea más entretenido y la familia machalina asista en las tardes de febrero a la plaza?, porque no hacemos la Semana Machalina exclamo en una reunión del grupo de jóvenes, Don Toribio Valdivia Reyes el líder del grupo que se llamaba Los Centauros de Machalí, que aún no era Club, así en el mes de febrero del año 1944, junto a Don Rómulo Lizana el alcalde de esa época nace la «Semana Machalina», en su edición número 1 hace ya 74 años de ese histórico momento, de ahí nunca más dejaría de celebrarse año tras año.
Podríamos escribir páginas y páginas sobre este magno evento machalino, pero queremos resumir en esta breve crónica algunos sucesos fundamentales de dicha semana: Era masiva, concurrían todos los habitantes desde los diversos barrios y lugares del pueblo, fue en realidad una semana completa, con el tiempo se fueron reduciendo los días, lo que en la práctica hoy en día, solo tiene el nombre de semana machalina, ya que no lo es en estricto rigor, se realizaba en la plaza, se hacían actividades en la piscina, asistían artistas nacionales de renombre, en la década de los años 2000 llegan los primeros artistas extranjeros a presentarse en el festival de la Semana machalina, hoy son otros tiempos no son los mismos de los años de gloria y fulgor de esta fiesta local, que fueron las décadas de los años 40 hasta mediado de los 80, después sufriría cambios en su estructura y convocatoria.
En el diario el Machalino, de fecha de 20 de enero de 1945, se daba a conocer el programa de la «Semana Machalina» 1945 en su segunda edición. El programa contemplaba una velada artística, baile de fantasía, exhibición de domaduras, y corso de Flores. Se realizaba la elección de la reina de la «Semana Machalina» que contribuían a dar brillo y realce para estas festividades veraniegas, siendo candidatas las señoritas Lolo San Fuentes, Irene Moya. Gran partes de las utilidades de estas fiestas se destinaban a obras sociales, se invitaba a concurrir al pueblo de Machalí para que todos y en la medida de sus fuerzas contribuyan al éxito de esta magna realización, bajo la dirección general de Toribio Valdivia Reyes y los Centauros de Machalí. Ese año la «Semana Machalina» se llevó a cabo del 18 al 24 de febrero de 1945 en la Plaza de Armas del pueblo.
Este evento es un orgullo machalino, ojala nunca desaparezca en su esencia y de vez en cuando miremos al pasado y recordemos a quienes le dieron luz y brillo a estas semanas machalinas de siempre.
Creada en 1897, fue una de las primeras cuatro calles que se construyó cuando se iniciaba la comuna como tal, su belleza y tranquilidad la hicieron propicia para realizar los primeros eventos cívicos. Su nombre es en homenaje a don José Manuel Irarrázaval, Ministro del Interior, quien fue el principal impulsor de la Ley de comunas autónomas del gobierno de don Jorge Montt, que permitió la creación de varias comunas, entre ellas Machalí.
Para construir la calle, la municipalidad compró parte de sus propiedades a los vecinos; José Miguel Rey, Manuel Cavieres y Fortunato Terán.
LA POLÉMICA DE LOS AÑOS 70’S
En el siglo pasado, un alcalde ordenó cortar los hermosos y antiguos árboles que le daban un encanto especial a esta avenida, después del corte de los árboles de más de 50 años, la calle tal vez perdió ese mágico encanto.
Este artículo es un esfuerzo conjunto realizado por Rodrigo Aránguiz Dunstall-Hill y #MachalíConectado para preservar la hermosa historia machalina.
En la foto casa colonial de la esquina Calle San Juan con Irarrázabal